En vísperas del Día Internacional de la Memoria Transgénero, el 20 de noviembre, en honor a las vidas perdidas por actos de violencia transfóbica y opresión sistémica, queremos compartir la historia de Bessy Ferrera y el fondo que ella nos inspiró a crear.
Bessy Ferrera, una joven trans y activista hondureña, fue asesinada en 2019 en un crimen de odio. Su legado inspiró a Hivos a crear un fondo de emergencia para personas LGBTI en situaciones de riesgo vital. El fondo ya ha ayudado a más de 30 personas, algunas de las cuales viven en Costa Rica.
Un caso típico
A finales de 2021, una mujer trans fue agredida violentamente en un hotel de San José, Costa Rica. El agresor no solo la golpeó, sino que también le lesionó un ojo. Sin recursos para atención médica y siendo migrante nicaragüense sin documentos, su situación era precaria.
Estos casos son en gran medida ignorados, especialmente cuando las víctimas son personas en situación de vulnerabilidad y rechazadas por la sociedad, como las mujeres trans. La discriminación y la falta de oportunidades obligan a muchas de ellas a ejercer la prostitución para ganarse la vida. Esto, obviamente, las expone a todo tipo de peligros y violencia.
Transvida defiende los derechos de las mujeres trans
Antonella Morales es la líder de Transvida, una organización que trabaja por los derechos de las mujeres trans en Costa Rica desde 2009. "La nicaragüense fue llevada al hospital y operada. Pero si no tienes seguro médico, el seguro social solo cubre urgencias. Así que al día siguiente la dejaron en la calle", dice Antonella.
Transvida, fundada por y para mujeres trans, ofrece servicios gratuitos que incluyen talleres informativos, educación escolar y universitaria, preservativos y apoyo directo en emergencias, como en este caso. Desde 2015, Hivos mantiene una estrecha colaboración con Transvida a través del Proyecto VIH de Costa Rica.
El Fondo Bessy Ferrera
Transvida pudo ayudar a la mujer nicaragüense gracias al Fondo Bessy Ferrera. Laura Sánchez, quien trabaja para Hivos, explica: «El Fondo Bessy Ferrera apoya a defensores de derechos humanos que enfrentan diversos tipos de peligro. Gracias al fondo, Transvida pudo cubrir sus gastos de atención médica, alquiler y alimentación durante dos meses», afirma.
Bessy Ferrera
Bessy Ferrera era una mujer trans y activista que luchaba por sus derechos y los de sus pares en Honduras. Tras varias amenazas de muerte, fue asesinada en 2019 por un hombre que la atropelló y le disparó varias veces. El hombre solo fue acusado de posesión ilegal de arma, no de asesinato, ni mucho menos de un delito de odio. Esto demuestra lo poco que valen las vidas de las personas LGBTI en esta parte del mundo. Y cuánto trabajo queda por hacer.
Su nombre, su valentía y el legado que dejó de buscar justicia y derechos para las mujeres trans, están reflejados en el Fondo Bessy Ferrera, que ya ha sido utilizado varias veces en Costa Rica.
“Es un fondo de emergencia para asistencia inmediata que puede significar la diferencia entre la vida y la muerte”, dice Anna Kiebert, una de las promotoras del fondo en los Países Bajos.
Una nueva identidad
En otro caso, el fondo ayudó a una mujer en Costa Rica a realizar los trámites para solicitar una nueva cédula de identidad. “Gracias al fondo, la mujer ahora tiene su cédula de identidad, la cual necesita para acceder a servicios básicos como salud, escuela, abrir una cuenta bancaria o conseguir un trabajo con beneficios”, dice Antonella.
La labor de organizaciones como Transvida es esencial. Luchan contra la discriminación, la transfobia y la homofobia, que generan tanta violencia y abuso.
Como muchas mujeres trans ejercen el trabajo sexual en la calle, cualquier cosa puede pasar. Hace poco, a una trabajadora sexual le diagnosticaron cáncer. Así que volvimos a solicitar apoyo del fondo, y ahora está recibiendo quimioterapia, añade Antonella.
Todos tenemos las mismas necesidades
Tenemos los mismos derechos y necesidades que todos. Algunos sufren violencia, otros enferman. Por eso un fondo como este es tan importante. Porque las emergencias, como su nombre indica, son emergencias y no pueden esperar, concluye Antonella.
