El año 2020 marca el inicio de una década de acción para Wilkitsa Akinyi, una especialista en energía renovable que aboga por soluciones de cocina limpia todos los días en su trabajo.
Wilkitsa siempre supo que quería contribuir al desarrollo sostenible. Luego descubrió el papel crucial que desempeña el acceso a la energía en casi todos los sectores de la economía.
Uno de sus éxitos llegó hace tres años, cuando ella y un colega ayudaron a estudiantes de física de su antiguo instituto a idear un proyecto de energía sostenible. El proyecto ganó el internacionalmente aclamado Premio Zayed de Energía en la categoría de Institutos de África.
Desafía a las mujeres del sector energético a ocupar el lugar que les corresponde. «La tendencia está cambiando, pero aún no vemos muchas mujeres ascendiendo a puestos de responsabilidad en el sector energético», afirma.
Ser agresiva y esforzarse siempre al máximo también la ha ayudado a alcanzar su máximo potencial. "Recuerdo una vez, durante mi despedida, cuando un antiguo compañero me dijo que nunca le había gustado enviarme borradores de propuestas comerciales para que los revisara porque era tan minuciosa que nunca se me escapaba ni el más mínimo error", comenta riendo.
Ella atribuye su éxito a sus mentores.
“Mis mentores me han convertido en la mujer en la que me he convertido”
Wilkitsa considera el tema #CadaUnoPorLaIgualdad como un recordatorio para que todos apoyemos los esfuerzos de las mujeres por romper barreras. Porque está demostrado que no hay límites para lo que las mujeres pueden hacer.
“Debemos reconocer que solo lograremos la paridad de género si hacemos del campo de juego un lugar donde tanto mujeres como hombres puedan prosperar de manera óptima”, concluye.


