Con el apoyo de Hivos, la organización keniana Sullivan Reed desarrolló una iniciativa especial para estudiantes LGBTIQ+ de la región rural de Kakamega, en el oeste de Kenia. Ahora pueden reunirse de forma segura, lo que les permite sentirse menos solos y con más confianza para expresarse abiertamente.
“Trabajamos por la aceptación de la diversidad sexual y de género en Kenia”, afirma Levis Nderitu, cofundador de Sullivan Reed. “Esto es necesario porque la Constitución keniana establece, por ejemplo, que la homosexualidad es ilegal. Muchas personas LGBTIQ+ se enfrentan a la discriminación, la estigmatización y la violencia. Les resulta muy difícil salir del armario. Además, no se atreven a hablar abiertamente sobre quiénes son en el trabajo, porque corren un alto riesgo de ser despedidas”.
Igualdad de derechos y oportunidades
Sullivan Reed está comprometida con la igualdad de derechos y oportunidades para las personas LGBTQ+. Esto las fortalece para que puedan defender mejor sus derechos. La organización también trabaja para eliminar estereotipos negativos y prejuicios mediante la educación y la cobertura mediática positiva.
¿Qué tan difícil es trabajar en un país donde la homosexualidad está prohibida? "Es un gran desafío", dice Nderitu. "Ser diferente no se acepta fácilmente. Vas a contracorriente, y eso trae consigo obstáculos. Pero superar esos desafíos y realmente lograr algo es muy satisfactorio".
Un hogar para estudiantes de Kakamega
Sullivan Reed desarrolló este proyecto especial con el apoyo de nuestro programa Voz. "Ya existen varios lugares en las ciudades de Kenia donde los estudiantes LGBTIQ+ pueden reunirse de forma segura, pero no existía tal cosa en la zona rural de Kakamega", nos cuenta. "Unos 40,000 estudiantes viven allí, y entre el cinco y el diez por ciento son LGBTIQ+. La falta de lugares donde reunirse de forma segura los llevó a la soledad, y los estudiantes no se sentían en casa en ningún lugar".
Por eso, Sullivan Reed comenzó a organizar reuniones mensuales para ellos en 2019. Allí podían hablar de temas relevantes, como salir del armario y encontrar trabajo, pero también divertirse un poco.
Reuniones online
Las reuniones se llevaron a cabo inicialmente en un restaurante y atrajeron a entre cincuenta y cien estudiantes. Cuando estalló la pandemia en marzo de 2020, Sullivan Reed optó por las reuniones en línea. Nderitu afirma que no fue tan difícil como parece. "Capacitamos a empleados y miembros en el uso de Zoom. Por suerte, lo logramos rápidamente, por lo que organizamos nuestra primera reunión en línea en abril".
Para Nderitu, lo más destacado de este período fue la celebración virtual de IDAHOT el 17 de mayo. "Hablamos de romper el silencio en torno a la comunidad LGBTIQ+, pero también invitamos a un saxofonista para organizar una auténtica fiesta", comenta entre risas.
Más fuerza y confianza
La COVID-19 también tuvo un lado positivo para el proyecto, explica Nderitu. «Creamos un espacio para la comunidad LGBTIQ+ que de otro modo no habría existido. Un espacio que se adapta bien a los jóvenes en esta era digital y donde se sienten seguros y como en casa. Ahora también podemos llegar a muchos más: personas que viven lejos, pero también personas que se sienten más seguras en un entorno donde pueden mantener el anonimato».
Nderitu está muy contento con los resultados que ha logrado Sullivan Reed. "Es fantástico saber que los estudiantes se sienten apoyados y fortalecidos por nuestras reuniones. Ahora tienen más confianza para hablar abiertamente de quiénes son", dice sonriendo.
Acerca de Voice
Voz Es un innovador programa de subvenciones ejecutado por un consorcio entre Oxfam Novib e Hivos. Apoya a titulares de derechos y grupos marginados o discriminados en sus esfuerzos por expresar sus opiniones y exigir su derecho a sociedades receptivas e inclusivas. En concreto, se trata de personas con discapacidad, personas LGBTI+, mujeres en situación de explotación, abuso o violencia, personas mayores y jóvenes vulnerables, pueblos indígenas y minorías étnicas.



