Por Watmore Makokoba
La energía renovable no solo contribuye a frenar el calentamiento global, sino que, sobre todo, es un medio para acabar con la pobreza energética. Esta fue la cruda realidad que se desató en el reciente Foro de Energía Sostenible para Todos, celebrado en Lisboa, Portugal.
Según el Informe de progreso energético Según se lanzó durante el foro, el 13% de la población mundial vive sin electricidad, con mayor impacto en las mujeres y los niños, especialmente en las comunidades pobres.
Si las políticas y tendencias demográficas actuales continúan, hasta 674 millones de personas seguirán viviendo sin electricidad. África subsahariana y el sur de Asia siguen presentando el mayor déficit de acceso, señala el informe.
El informe también indica que el mundo no está actualmente en camino de cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible 7, que habla de garantizar el acceso a una energía asequible, confiable, sostenible y moderna para todos en 2030.
Aproximadamente mil millones de personas, o aproximadamente el 13 % de la población mundial, viven sin electricidad. El número de personas que acceden a la electricidad se ha acelerado desde 2010, alcanzando alrededor de 118 millones cada año. Sin embargo, el progreso ha sido desigual y debe generalizarse y acelerarse aún más si se pretende alcanzar el ODS 7 de acceso universal a la electricidad para 2030. De lo contrario, si se mantienen las políticas y las tendencias demográficas actuales, hasta 674 millones de personas seguirán viviendo sin electricidad en 2030, según el Informe de Progreso Energético.
El informe es elaborado conjuntamente por la Agencia Internacional de Energía (IEA), la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), la Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sigue los últimos avances en el ODS 7.
No dejar a nadie atrás
Con aproximadamente mil millones de personas sin acceso a energía limpia y asequible, lo que subraya la urgente necesidad de actuar, el Foro SEforALL de este año no podría haber llegado en mejor momento.
Bajo el lema “No dejar a nadie atrás”, las deliberaciones del foro magnificaron el impulso sobre cómo los países pueden trabajar colectivamente para erradicar la falta de acceso a la energía limpia.
Durante SEforALL 2018 quedó más claro que una parte importante de la población, especialmente en África subsahariana, es vulnerable a la pobreza energética, los impactos climáticos y una serie de desafíos económicos extremos.
El foro acentuó la urgente necesidad de ampliar la inversión en energías renovables limpias como solución clave. El Director Ejecutivo y Representante Especial de SEforALL destacó la oportunidad que ofrecen las energías renovables para abordar la pobreza energética a nivel mundial. UN Secretario general, Rachel Kyte.
“Los sistemas energéticos del futuro ya no se tratan sólo de electrones, sino de la energía como un conjunto de servicios que generan prosperidad”, afirmó Rachel Kyte.
Garantizar el acceso universal a la energía
Nunca ha sido más urgente garantizar el acceso a la energía moderna, especialmente a las comunidades marginadas que corren el riesgo de quedarse atrás en la transición global a la energía limpia.
La mayoría de las personas afectadas por la pobreza energética carecen de la capacidad financiera o política para cambiar su situación. El foro brindó una plataforma para los defensores que representan a la sociedad civil y a las personas sin voz, lo que representa un paso más hacia el acceso universal e inclusivo a la energía.
En el foro también estuvieron representados gobiernos de países con un déficit energético significativo. Entre ellos, representantes del gobierno de Togo compartieron su visión y estrategia, según la cual el país aspira a electrificar 1.4 millones de hogares en los próximos 10 años.
Mirando hacia el futuro
A juzgar por el entusiasmo durante el Foro SEforALL para garantizar el acceso universal a una energía limpia e inclusiva, la revolución recién comienza y continúa creciendo.
El foro, al que asistieron más de 900 líderes de gobiernos, empresas, la sociedad civil y organizaciones internacionales, jugó un papel fundamental para acelerar el progreso de los objetivos globales de energía sostenible en el marco del Objetivo de Desarrollo Sostenible 7 (ODS 7), así como del Acuerdo Climático de París.
Los delegados aún tienen una importante tarea por delante. Es crucial presentar las últimas evidencias de innovaciones escalables para facilitar el acceso a la electricidad, acelerar el uso de energías renovables y mejorar la eficiencia energética en todo el mundo. El consejo principal fue: "empieza a hacerlo ya".


