Entrar a una sala en Uyuni, Bolivia, y no sentir frío es una experiencia inusual. Con una temperatura promedio de junio por debajo de cero grados Celsius, el aire se siente fresco incluso en eventos multitudinarios. Sin embargo, este 2 de junio, durante el foro "Quinua Real: Hacia una Agenda Participativa en Bolivia", una ola de calidez se extendió por todo el recinto. Provenía de los rostros radiantes de 250 productores de quinua muy satisfechos.
Los productores de Quinua Real se mostraron satisfechos con los logros de la jornada. Fernando Peñarrieta, Viceministro de Comercio Interior y Exportaciones, y Armando Sánchez, Representante del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, destacaron la importancia de trabajar con el Reglamento de Denominaciones de Origen de la Quinua Real. Dicha denominación, en un futuro próximo, dotaría a este producto de un carácter distintivo, con características vinculadas a la zona geográfica donde se produce. Esto también garantizaría su estabilidad comercial y de marca.
El documento normativo ha avanzado considerablemente. Innovare, con el apoyo de Hivos, inició su desarrollo y estrategia en 2015 mediante un proceso participativo multiactor en el marco del proyecto «Sistemas de Innovación: Paisajes basados en la quinua en Bolivia».
La necesidad de elaborar este documento se remonta a 2013, debido a la crisis de precios de la quinua. Ese año, el producto se disparó a Bs. 2.000/qq y luego se desplomó a su precio actual de Bs. 250/qq. Era urgente crear un estándar de precios que justificara su producción y normalizara la economía local. Ahora, el producto vuelve a ser el centro de atención a través de una nueva plataforma de Hivos llamada "Dietas Sostenibles".
El proyecto busca apoyar la incidencia nacional e internacional, así como las agendas de la sociedad civil en el sistema alimentario, para que las dietas sostenibles sean más asequibles para la población rural y urbana de bajos ingresos. La idea es promover una producción más sostenible e implementar políticas públicas que promuevan dietas sostenibles y un consumo más responsable en Bolivia. Posteriormente, se ampliará a otras partes de Latinoamérica durante los próximos cinco años.
Hivos promueve una economía verde donde la energía se produce principalmente localmente por individuos, donde los pequeños agricultores tienen acceso a grandes mercados, donde los más pobres no soportan la mayor carga del cambio climático y donde se protegen las especies vegetales y animales cuyo valor económico no es evidente a simple vista. Una economía verde es una economía justa y sin fecha de caducidad.
Lea esta noticia en español.
Foto: Froilán Quino / Hivos

