En Hivos, creemos firmemente que la libertad de expresión y de prensa es un requisito fundamental para que los ciudadanos se mantengan informados, expresen su opinión y participen cívicamente en la sociedad. Internet se ha consolidado como medio de comunicación en todo el mundo, facilitando la libertad de expresión y el desarrollo económico. En países donde internet es gratuito, personas emprendedoras han ideado innovaciones que han generado y siguen generando grandes beneficios económicos, creando no solo empleos, sino también nuevas formas de gestionar los asuntos humanos.
En muchos países, la libertad en internet no está consagrada en la ley y puede verse amenazada por acciones legales y políticas gubernamentales. Por el simple hecho de ejercer su derecho a la libertad de expresión, blogueros, activistas y defensores de los derechos humanos a menudo se enfrentan a arrestos, torturas, encarcelamientos y, en ocasiones, incluso a la pena de muerte en algunos países.
En Zimbabue, el crecimiento de internet ha sido fenomenal. Si bien algunas zonas del país, en particular las rurales donde vive la mayoría de la población, aún no están conectadas, la creciente brecha digital es un problema importante, y es necesario esforzarse por igualar el acceso a internet, ya que los beneficios superan con creces la falta de acceso. Afortunadamente, todo apunta a una mayor penetración de internet en los próximos años.
La pregunta fundamental que nos planteamos hoy todos aquí es: ¿qué tipo de internet queremos? A medida que crece la penetración de internet en Zimbabue, ¿será este un internet abierto, facilitando nuevas formas de expresión y negocios para las personas?
Con una Internet abierta, existe un flujo constante de ideas que fluye entre usuarios de todo el mundo. Compartir ideas libremente y sin restricciones impulsa la innovación y el desarrollo.
Tomemos como ejemplo las redes sociales: hoy en día, no sólo promueven el surgimiento de nuevas ideas y debates en las respectivas plataformas, sino que también dan lugar a muchos negocios generadores de ingresos en las partes más remotas del mundo.
Otro aspecto importante de Internet es su capacidad inherente para permitir que todas las personas se expresen abiertamente y expresen su opinión sobre asuntos que les incumben profundamente. El derecho fundamental a la libertad de expresión promueve el diálogo y ayuda a abordar los problemas sociales de forma civilizada y constructiva.
En Hivos, consideramos crucial que el gobierno, el sector privado, la sociedad civil y la ciudadanía inicien un debate franco y abierto sobre el futuro a largo plazo de internet. Hivos considera esencial que la ciudadanía siga presionando al gobierno y al sector privado para garantizar que no se violen los derechos humanos en línea.
Para aprovechar el potencial de las TIC, Hivos se esfuerza por consolidar y proteger la libertad en Internet mediante mejoras en tres áreas clave:
- Prevención y protección (seguridad digital para activistas)
- Política y privacidad (política de gobernanza de Internet y protección de la privacidad)
- Presión (contra los abusos de los derechos humanos en línea)
Por supuesto, estas áreas no siempre están claramente separadas y algunas de nuestras actividades se centran en más de una.
En primer lugar, nuestras actividades se centran en concienciar y capacitar a los activistas para prevenir y abordar las amenazas a la seguridad (en línea), de modo que puedan disfrutar de plena libertad de expresión en línea de forma segura. Hivos lo denomina "activismo inteligente".
En segundo lugar, Hivos y sus socios presionan para lograr una regulación adecuada e inclusiva de la gobernanza de Internet y apoyan “mesas redondas sobre gobernanza de Internet” para ayudar en este esfuerzo.
Nuestros socios presentan propuestas innovadoras para la gobernanza de internet a nivel mundial y ofrecen planes de acción específicos para cada país. Además, preservar la privacidad de los ciudadanos y protegerlos de la intrusión gubernamental y del sector privado es cada vez más importante.
La libertad en línea y la seguridad de sus guardianes son cruciales tanto para combatir la represión como para monitorear de cerca las distintas fases de las democracias.
La Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU ha consagrado la libertad de expresión como un derecho humano en su artículo 19, que establece que toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión. Por lo tanto, garantizar una internet abierta es una forma de respetar la libertad de expresión y promover la participación democrática.
Si bien ninguna libertad puede ser totalmente ilimitada, es importante reconocer que interferir en el funcionamiento de Internet mediante la instalación de cortafuegos, la práctica de vigilancia o la implementación de otras limitaciones técnicas sin seguir los procesos adecuados de manera democrática sería contraproducente y haría más daño que bien a la sociedad.
Con Internet en constante crecimiento a medida que los próximos mil millones de usuarios se conectan, es más importante que nunca garantizar que quienes se unan a Internet disfruten del poder que brinda su apertura. Esta apertura, que se manifiesta en la arquitectura y el diseño abiertos de Internet, también debe ser evidente en la accesibilidad y el alcance.


