Por Diana Monissen, presidenta del Consejo de Supervisión de Hivos
Los problemas sociales del mundo han aumentado significativamente en las últimas décadas. Es una letanía si lo pensamos: pobreza, corrupción, cambio climático, desequilibrios de poder, migración forzada, reducción del espacio cívico, defensores de los derechos humanos bajo presión y crecientes desigualdades que enfrentan los grupos marginados. Por eso, ahora hay más en juego que nunca para el desarrollo humano y un mundo sostenible.
En 2020, la crisis de la COVID-19 no solo redefinió el significado de la desigualdad. También exacerbó las injusticias sociales que ya enfrentaban los grupos más vulnerables del mundo: minorías étnicas, indígenas, raciales, sexuales y de género. Las autoridades de muchos países utilizaron las restricciones impuestas por la COVID-19 como pretexto para reprimir a quienes impulsan cambios con opiniones diferentes, y la represión del derecho de las mujeres a la autonomía corporal se convirtió en la norma.
Mientras el mundo intenta recuperarse de la pandemia, la lucha por un mundo libre, justo y sostenible ha cobrado un nuevo impulso en el sector del desarrollo. La legitimidad del sector como motor del progreso social se está redefiniendo y ampliando. Esta reafirmación de su papel crucial es consecuencia directa de la forma sin precedentes en que la crisis de la COVID-19 ha devastado el mundo.
…todo Las agendas de desarrollo deben centrarse en un impacto real, sostenible y sistémico.
Sin embargo, si bien el sector muestra optimismo y energía renovada para impulsar el cambio en un mundo profundamente dividido y volátil, también se encuentra en una encrucijada. La financiación se está agotando, mientras que las demandas de mayor rendición de cuentas presionan nuestras capacidades. Y el nacionalismo y los intereses políticos intentan constantemente influir en el funcionamiento de las organizaciones de desarrollo.
Mantenerse fiel a sí misma con una nueva dirección estratégica
Volviendo a la organización cuya Consejo de Supervisión que ahora presidoHivos ha sido durante 52 años un aliado clave en la lucha contra la desigualdad y en la creación de espacios sostenibles donde los titulares de derechos puedan exigir igualdad y justicia.
Plenamente consciente de las nuevas realidades actuales y con una comprensión más profunda de su papel como organización, Hivos se enorgullece de lanzar una nueva brújula estratégica que la guiará, y a quienes trabajan con ella, hacia el logro de una misión y una visión renovadas. Al hacer esto y el Mantenerse fiel a la vocación de Hivos de encontrar soluciones estructurales a los complejos problemas del mundo se ha vuelto más importante que nunca. Confío en que la nueva dirección de Hivos tendrá un impacto positivo duradero y le ayudará a anticipar los desafíos futuros para que pueda seguir consolidando los logros ya alcanzados.
Para Hivos la propiedad local no es una mera formalidad.
La brújula estratégica establece un nuevo rumbo que Hivos deberá seguir de 2021 a 2024 como aliado clave en la defensa de la igualdad social. Permitirá a la organización una mayor flexibilidad para fortalecer, amplificar y conectar las voces de los titulares de derechos que luchan por sociedades más inclusivas y sostenibles. Esto llega en un momento en el que todos Las agendas de desarrollo deben centrarse en un impacto real, sostenible y sistémico.
Esta estrategia busca generar cambios en tres áreas de impacto. Hivos se centra en ellas porque son donde se producen importantes transiciones sociales y políticas y donde, gracias a su trayectoria, Hivos puede lograr un impacto real: Igualdad de género, diversidad e inclusión (GEDI), Justicia climática, el Derechos cívicos en la era digitalEstas áreas de impacto redefinen la presencia global de Hivos con un enfoque más claro en la lucha contra el cambio climático, la opresión y la exclusión de los grupos minoritarios.
La propiedad local en el centro del nuevo rumbo de Hivos
Inspirada en los valores humanistas de los fundadores de Hivos, la nueva estrategia consagra la apropiación local como principio fundamental y un compromiso para generar un cambio social auténtico y significativo. Esto significa que las comunidades marginadas y subrepresentadas formarán parte de la identidad de Hivos y serán reconocidas como socios cruciales para el logro de su misión. Hivos no considera la apropiación local como una mera formalidad que las organizaciones de desarrollo deben cumplir para parecer inclusivas. Más bien, es fundamental para transferir el poder, de modo que las organizaciones lideradas por el sur puedan ocupar el lugar que les corresponde y participar plenamente en el debate sobre el desarrollo.
La agenda de apropiación local de Hivos honrará sus compromisos con socios y aliados, garantizando un proceso fluido e inclusivo en el diseño, la implementación y la evaluación de programas mediante la toma de decisiones conjunta. Hivos está convencido de que esta es la mejor manera de garantizar que los socios locales tengan la ventaja en la creación de un futuro próspero para sus comunidades. Y juntos, a través del lema de Hivos de "personas ilimitadas", la organización busca construir sociedades más fuertes, más inclusivas y más responsables.
un gran paso
En nombre del Consejo de Supervisión de Hivos, puedo afirmar que este es un momento decisivo. Pero, afortunadamente, los fracasos no definen a Hivos, sino que le permiten hacer una pausa, reflexionar y adaptarse cuando sea necesario. La organización también debe ser paciente al impulsar el cambio, especialmente en contextos y entornos difíciles. La flexibilidad de Hivos para adaptarse siempre ha sido una de sus mayores fortalezas.
Nosotros, el Consejo de Supervisión, estamos entusiasmados con este nuevo rumbo más específico y hacemos un llamamiento a los aliados, amigos y partidarios de Hivos a que se unan a nosotros mientras seguimos impulsando incansablemente un progreso real y un cambio duradero que se sentirá durante las generaciones venideras.