Más que desafiar las probabilidades para crear un mundo con igualdad de género
El viaje hacia un planeta 50-50 es una visión que comenzó con la comprensión de que el desequilibrio histórico en las relaciones de poder entre hombres y mujeres debe terminar. Mientras el mundo celebra... Día Internacional de la Mujer, el tema de este año #EquilibrioparaMejorar Proporciona un caldo de cultivo para reconocer el potencial de un mundo con igualdad de género para acabar con las desigualdades que persisten en nuestra sociedad. Hivos se suma a esta ocasión trascendental compartiendo las historias de algunas de las mujeres extraordinarias y poderosas que apoyamos en África Oriental, quienes, a su manera, contribuyen a un mundo con igualdad de género.
No todo es color de rosa
Kenia Se considera el jardín de flores de Europa. Famoso por ser el tercer mayor exportador de flores del mundo, las rosas rojas del país contribuyen al lenguaje del amor mundial. Sin embargo, como en cualquier otro sector, la desigualdad ha sido un factor latente en las floriculturas de Kenia. Si bien las mujeres constituyen la mayoría de los trabajadores, siguen estando subrepresentadas en puestos de liderazgo y se les deja dominar los niveles inferiores, desde la recolección y la pulverización hasta el arreglo de flores para la exportación. Peor aún, tienen que luchar constantemente contra obstáculos como la violencia sexual y la desigualdad salarial para que sus voces se escuchen.
Ruth Wanjiru, exdelegada sindical en una floricultura, conoce muy bien la narrativa de la desigualdad tras haber sufrido sus consecuencias. Su historia es una historia de valentía y perseverancia para defender los derechos de las trabajadoras de la floricultura.
Empezó como clasificadora (encargada de inspeccionar la calidad de las rosas y envolverlas para la exportación). Tras tener su primer hijo, tuvo que cambiar de departamento debido a la alta carga de trabajo y las horas extras.
El momento revelador de Ruth surgiría más tarde cuando consiguió un nuevo puesto como delegada sindical. Su trabajo requería "fuerza extra", como ella misma lo describe, para defender los derechos de los trabajadores, especialmente de las mujeres. Consternada por la reticencia de su empleador a implementar el nuevo convenio colectivo que otorgaría a los trabajadores un salario mínimo, optó por alzar la voz. Desafortunadamente, esta decisión le costó la pérdida de su trabajo. Rose fue despedida junto con 94 trabajadores tras una huelga. "Los retrasos considerables en los salarios se convirtieron en la norma en la empresa e incluso cuando presenté una queja formal a mi supervisor, no hicieron nada al respecto", añade.
Ella atribuye que encontró su voz a través de Hivos East Africa. Campaña Mujeres@Trabajo Donde recibió capacitación sobre igualdad de género, derechos relacionados con el VIH y derechos laborales. "Simplemente me empoderaron para que sea consciente de que tengo derechos", indica.
Para Ruth, #BalanceforBetter implica reconocer que la equidad de género no es una carga que deba recaer sobre las mujeres en la sociedad, sino reconocer que todas tienen un papel que desempeñar. "No me arrepiento de haber denunciado la desigualdad en mi antiguo lugar de trabajo; me costó el puesto, pero lo volvería a hacer", afirma.
Este artículo se publicó por primera vez en Sitio web de Hivos África Oriental.


