Este folleto reúne historias que revelan el latido del activismo juvenil en salud sexual y reproductiva en un país donde las mujeres jóvenes y adolescentes enfrentan fuertes obstáculos para ejercer sus derechos. Estas páginas te llevan a conocer luchas y victorias reales: desde las jóvenes de Petén que se negaron a aceptar el cierre de la Clínica de Atención Integral y Diferenciada para Adolescentes, hasta las mujeres trans de la iniciativa OTRANS-RN que regresaron a las aulas tras años de exclusión.
Estas historias nos recuerdan que la transformación no ocurre en momentos, sino en movimientos.
Sus trayectorias nos muestran lo que Laura Ortiz describe con tanta fuerza en su prólogo. El cambio en Guatemala no se trata solo de acceder a un servicio o reabrir una clínica, sino de recuperar la dignidad en espacios donde los jóvenes antes eran invisibles y de usar el poder colectivo para transformar sistemas moldeados por actores conservadores, la discriminación y la desigualdad. Cuando la clínica de San Benito finalmente reabrió sus puertas, no fue solo un triunfo político, sino la afirmación de miles de adolescentes que merecen un sistema de salud que los atienda, los respete y proteja sus derechos.
La resiliencia de la comunidad
Detrás de cada historia hay una comunidad que se negó a rendirse. Líderes juveniles que recolectan firmas, organizaciones que amplifican demandas, congresistas que ofrecen apoyo político y activistas feministas que impulsan el diálogo incluso cuando las probabilidades estaban en su contra. El folleto también rinde homenaje a las 12 organizaciones de la Comunidad de Acción de Guatemala, cuya convicción y ternura dieron... Lideramos El programa es su alma. Celebra la labor de líderes como Helen Leiva, Carmen Reyes Alfaro y Rolando Gómez, quienes ayudaron a transformar la frustración colectiva en una defensa coordinada. Y reconoce la calidez y creatividad del equipo de Guatemala: Sara Mux, Esther Alcahe y Alejandra Solano, cuya guía fortaleció cada paso del camino. Estas historias nos recuerdan que la transformación no ocurre en momentos, sino en movimientos. Y en Guatemala, esos movimientos están siendo liderados por mujeres jóvenes cuyas voces ya no esperan ser invitadas, sino que abren camino.

