Cuando las comunidades generan evidencia por sí mismas, son más eficaces al presionar y defender sus prioridades. Por lo tanto, dependen menos de otros para definir su agenda. Documentamos y analizamos los sistemas alimentarios locales mediante procesos participativos. Esto nos ayuda a identificar oportunidades para la reforma del sistema alimentario en las políticas gubernamentales locales y nacionales. Posteriormente, podemos compartir la evidencia con actores clave, medios de comunicación y legisladores para influir en los debates sobre políticas alimentarias.

