Los parlamentarios critican las violaciones del gobierno en materia de energías renovables
En marzo de 2025, 86 diputados de la Asamblea de Representantes del Pueblo de Túnez emitieron una declaración pública acusando al Ministerio de Industria, Minas y Energía de numerosas violaciones legales y procesales en la gestión de proyectos de energías renovables. Esto ha situado la creciente demanda de mayor transparencia, soberanía energética y cumplimiento legal en el centro del debate nacional: una victoria significativa para el movimiento por la transición energética justa, que ha ido ganando fuerza desde 2023.
Los diputados denunciaron infracciones a la Ley n.º 12 de 2015, que regula la participación del sector privado en el sector energético, y criticaron al Ministerio por firmar contratos y acuerdos sin la aprobación parlamentaria. También expresaron su preocupación por la transferencia de derechos de créditos de carbono a empresas extranjeras y la carga financiera a largo plazo que dichos contratos supondrían para el erario público tunecino.
Neocolonialismo verde
Si bien la declaración parlamentaria fue resultado de las propias funciones de investigación y supervisión de los diputados, refleja una creciente convergencia de preocupaciones entre los actores políticos y la sociedad civil. Desde 2023, Túnez ha sido testigo de una sin precedentes movilización Por la sociedad civil, movimientos de base, comunidades locales y aliados internacionales que impulsan una transición energética justa, democrática y transparente. Ante la opacidad de las políticas gubernamentales y la creciente influencia extranjera en el sector de las energías renovables, este amplio movimiento se ha fortalecido, coordinado y hecho más visible.
En el centro de este impulso se encuentra una profunda preocupación por la soberanía energética de Túnez, los costos ambientales y sociales de las concesiones privadas y la falta de rendición de cuentas pública en el proceso de transición energética. Esto se conoce a menudo como "claro colonialismo” – término utilizado para describir cómo las corporaciones multinacionales y las potencias extranjeras explotan las oportunidades de energía renovable en el Sur Global sin beneficio ni participación local. En tan solo unos años, este movimiento se ha posicionado como una contrafuerza vital frente a la narrativa de desarrollo verde, impulsada desde arriba y por el mercado.
La historia de éxito de un movimiento
Previo a la declaración, la sociedad civil había estado influyendo activamente en el debate nacional sobre este tema. Por ejemplo, el Grupo de Trabajo para la Democracia Energética (GTDE), el Movimiento Detener la Contaminación y otros miembros de Voces por una Acción Climática Justa (VCA) La alianza celebró reuniones informales con varios miembros del parlamento, compartiendo investigaciones, planteando señales de alerta y brindando claridad sobre los acuerdos de compra de electricidad a largo plazo y el papel de los actores extranjeros en el sector.
El GTDE ha sido fundamental para el movimiento. Creado para desarrollar visiones alternativas para la gobernanza energética, reunió a activistas, investigadores, sindicalistas, representantes comunitarios y ONG para abogar por un objetivo común: la justicia energética. Su trabajo, apoyado por el VCA de Hivos y el Transnational Institute (TNI), se centra en promover una transición centrada en las personas, donde las comunidades no solo sean consultadas sino que participen activamente en la toma de decisiones relacionadas con la producción, distribución y políticas energéticas.

Pero el movimiento también ha operado fuera del ámbito político. GTDE ha organizado decenas de talleres y reuniones públicas en todo Túnez, especialmente en las regiones marginadas del sur, donde las poblaciones locales (a menudo excluidas de los debates energéticos nacionales) pudieron dialogar sobre los impactos de los proyectos de energía renovable a gran escala.
Además, VCA estableció colaboraciones estratégicas con profesionales de los medios de comunicación y periodistas capacitados por GTDE para investigar e informar sobre cuestiones energéticas. Estas iniciativas ayudaron a esclarecer acuerdos cuestionables y políticas opacas relacionadas con la transición energética de Túnez.
La comunicación pública y la participación de los medios también han sido fundamentales para la estrategia del movimiento. El programa de radio semanal Sin emisiones, Al ofrecer comentarios críticos sobre temas ambientales y energéticos, el mensaje del movimiento ha llegado a miles de oyentes. Las redes sociales también han desempeñado un papel crucial: las plataformas del Movimiento Alto a la Contaminación han documentado campañas, movilizado a simpatizantes y compartido hallazgos clave sobre proyectos de energía renovable en el país.
Sus comunicaciones han expuesto inconsistencias en la estrategia del gobierno y han provocado conversaciones vitales sobre justicia energética en espacios digitales.
La justicia climática llegó para quedarse
Lamentablemente, la lucha de Túnez por una transición energética justa y transparente está lejos de terminar. Pero lo que comenzó como un conjunto fragmentado de preocupaciones se ha convertido en un movimiento coordinado y multinivel con alcance, credibilidad e impacto. Mediante la persistente movilización popular, la participación en los medios y la incidencia estratégica, la sociedad civil no solo ha desafiado la narrativa dominante de la transición energética, sino que también ha ofrecido... poderoso alternativas arraigado en la justicia, la equidad y la soberanía.
El movimiento ha cobrado impulso y continuará con esta labor crucial. A medida que la energía se convierte en uno de los campos de batalla centrales en la lucha global por la justicia climática, Túnez demuestra que los movimientos organizados, inclusivos y bien informados tienen el poder de transformar la narrativa y exigir responsabilidades a quienes ostentan el poder.


