Por Nyambura Gathumbi, gerente del programa We Lead
“No soy libre mientras una mujer no lo sea, incluso cuando sus grilletes sean muy diferentes a los míos”.
Esta cita de Audre Lorde estuvo en mi mente durante LideramosTodo el evento de enlace y aprendizaje. Tras meses de planificación, interacción y negociaciones con los socios y titulares de derechos de We Lead, por fin llegó el momento de conectar y compartir experiencias y lecciones aprendidas de nuestro trabajo.
Energía intensa y positiva
La reunión arrancó con una energía intensa y positiva gracias a un ejercicio de diversidad dirigido por los titulares de derechos. Lo eligieron no solo para recordarnos la diversidad de nuestro equipo, sino también para ayudarnos a apreciar su significado en una reunión como esta. Equilibrar las variables de edad, geografía, orientación sexual, identidad de género y el enfoque temático de We Lead puede ser complicado. Por ello, la actividad para romper el hielo ayudó a iniciar la conversación sobre la razón de ser de We Lead y cómo estamos poniendo en práctica sus valores y principios.
¡Mi cuerpo es mío y nadie puede decidir sobre él, excepto yo! ¡Un mensaje que quiero compartir con todas las chicas y mujeres!
Esta fue la primera vez que conocí e interactué con todos los socios y representantes de nuestros titulares de derechos. También fue la primera vez que pude entablar una conversación con todos sobre el programa, a la vez que reflexionaba sobre mi propio rol en él. La experiencia fue emocionante y desafiante a la vez. Fue emocionante escuchar las diversas voces presentes y aprender sobre sus contextos y estrategias, sus puntos fuertes y sus desafíos. También fue emocionante aprender sobre el enorme alcance del programa y sus múltiples componentes que surgen en diferentes contextos. Sin embargo, fue un desafío darme cuenta de que todos estos componentes dependen de: la revisión constante de los contextos y estrategias operativos; una buena planificación, adaptación y coordinación, y un liderazgo adecuado.

Historias poderosas de cambio
Durante la reunión, repasamos nuestro trabajo hasta la fecha y el impacto que está teniendo en los países del programa. Lo más emocionante para mí fue cuando empezamos a compartir historias de cambio. Cada región presentó sus historias de impacto de forma impactante e innovadora. El equipo de Latinoamérica trajo un mural compuesto por grandes imágenes de diversos cuerpos de mujeres desnudas. Estaban cubiertos de flores y tarjetas escritas a mano que decían cosas como: "Existimos, resistimos, decidimos". Las imágenes eran de titulares de derechos en Honduras y Guatemala, tomadas por una mujer de una de las Comunidades de Acción (CDA) regionales. Cada titular de derechos eligió qué parte de su cuerpo quería mostrar, ya que cada parte tiene una historia: de dolor, placer y otras emociones.
Existimos, resistimos, decidimos.
Para mí, esta historia no solo fue impactante, sino también el momento más destacado de la reunión. Logró dos cosas a la vez. Las imágenes dieron vida a las poderosas voces de nuestras jóvenes titulares de derechos, a la vez que nos desafiaron a todas a personalizar la lucha por nuestros derechos y cómo percibimos todo lo que hacemos. Para un programa como We Lead, basado en valores y principios feministas, esta es una forma importante de recordarnos que...Lo personal es político.Un mensaje importante en el discurso feminista y la construcción del movimiento. Para mí, estas imágenes siguen muy presentes en mi mente. Me recuerdan que mi cuerpo es mío y que nadie puede decidir sobre él, excepto yo. ¡Un mensaje que deseo compartir con todas las niñas y mujeres!
Alivio cómico de la región MENA
Nuestro equipo regional de MENA utilizó una parodia cómica para contar su historia. Dos presentadores hablaron mientras una tercera persona mostraba al público dos tarjetas con la leyenda "Ríete" y "Aplaude". Los presentadores satirizaron los desafiantes contextos que enfrentan en la región MENA comparando las situaciones de Jordania y Líbano. Líbano "tiene muchas explosiones, pobreza y capitalismo, pero carece de electricidad, gobierno y economía". Jordania, en cambio, "tiene mucho gobierno y economía, pero carece de sexo". Esta comparación desenfadada nos ayudó a comprender los problemas que el equipo de MENA enfrenta a diario y demostró la eficacia de adaptar la teoría del cambio y los valores de We Lead a la realidad local. Esta adaptación a la realidad local les ha permitido conectar a pesar de sus diferentes desafíos y crear una identidad común en torno a los valores de We Lead.
Las presentadoras también señalaron que We Lead nos ayuda a encontrar puntos en común al trabajar de manera relevante para el contexto de cada país, sin etiquetar a las personas. Lo más destacado de esta historia para mí fue la forma positiva en que estas jóvenes abordaron los desafíos. En lugar de quejarse de sus contextos, usaron el humor y se enfocaron en encontrar soluciones.
La alteridad en África
El equipo de África representó escenas de intentos fallidos por parte de titulares de derechos individuales de penetrar en los espacios de toma de decisiones debido a “otheringy abuso de poder. Nos recordaron cómo la alteridad también es perpetuada por supuestos impulsores del cambio que se niegan a aceptar la diversidad y son muy selectivos con los temas que defienden. Este fue un mensaje importante para que todos reflexionáramos sobre cómo nos presentamos y cuán arraigados estamos en los valores y principios de la justicia social.
Una pregunta crucial que surgía constantemente era: ¿cómo pueden las mujeres jóvenes tener una voz y un poder comunes si no están organizadas ni empoderadas, si carecen de las habilidades y los conocimientos necesarios, o si no logran acceder a los espacios de toma de decisiones de forma coordinada? ¿Cómo pueden armonizar sus expectativas individuales con las colectivas en la lucha contra la discriminación, la marginación, la exclusión y el desempoderamiento?
Estas dos últimas historias fueron un poderoso recordatorio de la importancia de crear una identidad colectiva que todos podamos adoptar y una visión común por la que todos podamos trabajar. Nos mostraron el valor de construir movimientos para el cambio social: un enfoque clave en We Lead.
Cafés de conexión y aprendizaje
Quizás la actividad más importante de la reunión fueron los "cafés" de conexión y aprendizaje. Los cafés agruparon a las personas por región y organizaron horarios para que otros pudieran recorrerlos y preguntar sobre las historias presentadas, las estrategias detrás de ellas y su aplicabilidad en otros contextos. Nos planteamos muchas preguntas: ¿Cómo genera impacto el programa y cómo puede mantenerse? ¿Cómo vivimos los valores de We Lead? ¿Qué estamos haciendo realmente bien? ¿Qué necesita cambiar y qué podemos hacer más?
También nos preguntamos sobre prácticas que considerábamos poco progresistas. Por ejemplo, la cuestión de perseguir objetivos en lugar de trabajar por el impacto. Nos preguntamos cómo asegurarnos de no perdernos en la búsqueda de números y descuidar el cambio real. Hablamos de la importancia del impacto.
Bienestar y cuidado colectivo
También abordamos temas blandos que facilitan o dificultan nuestro trabajo. Por ejemplo, el bienestar y el cuidado colectivo. ¿Cómo nos aseguramos de cuidarnos para ser lo más eficaces posible? Este fue un tema importante, especialmente para las partes interesadas de We Lead. Debido a la naturaleza de su trabajo y a los temas que defienden, tienen muchas dificultades con el bienestar. Necesitan encontrar maneras de desconectar para mantenerse comprometidos y productivos. Hablamos sobre cómo centrar el cuidado colectivo en el programa y cómo encontrar más maneras de apoyarnos mutuamente para que todos podamos dar lo mejor de nosotros mismos.
El cambio positivo es algo que debe celebrarse
Todas las historias de cambio presentadas y las numerosas conversaciones importantes que mantuvimos se han documentado de diversas formas y serán fundamentales para dar forma a nuestro trabajo futuro. Para mí, esta reunión fue crucial, ya que nos hizo detenernos, reflexionar, aprender y planificar la siguiente fase. Si bien dejó clara la enorme tarea que aún tenemos por delante, también nos demostró que el cambio es posible. Por muy gradual que sea, el cambio positivo es algo que hay que celebrar. Siempre. Y lo celebramos.





