Cocinar es mucho más que simplemente alimentarnos para nutrir nuestro cuerpo. Se trata de explorar el lado creativo, cultural y emocional de los alimentos que consumimos. Se trata del arte de planificar y preparar nuestras comidas: comprar ingredientes naturales y diversos, y ver cómo esos ingredientes cobran vida en una comida sabrosa y placentera. Además, es algo en lo que toda la familia puede participar y divertirse.
Mujeres que lideran el cambio del sistema alimentario
Sin embargo, en la mayoría de los hogares bolivianos, las mujeres suelen ser las responsables de comprar y cocinar, y la escasez de tiempo resulta en comidas menos nutritivas para ellas y sus familias. Este problema surgió como uno de los principales desafíos en... Laboratorio de Cambio Alimentario de BoliviaEn septiembre de 2018, se inició una iniciativa multiactor para abordar los desafíos del sistema alimentario local en La Paz. Si bien surgieron muchas ideas para la incidencia política y la promoción dentro del gobierno y organizaciones privadas, las mujeres decidieron colectivamente que el cambio solo se lograría con un cambio claro en los valores y las normas culturales. Trabajar con sus propias familias y comunidades fue el primer paso lógico. Decidieron visibilizar todo el trabajo que las mujeres realizan tras bambalinas para llevar comida a la mesa, no solo el proceso de planificar y preparar las comidas, sino también la carga mental de mantenerse al día con las numerosas tareas necesarias para el buen funcionamiento del hogar. Buscaban educar a sus familias y comunidades sobre la alimentación e involucrar a todos —hombres, mujeres y niños— en este proceso.
Uno de los prototipos, o intervenciones a pequeña escala diseñadas para probar la viabilidad de esta solución, fue la campaña local "Cocina llena, corazón contento". La campaña (digital) incluye pequeñas ferias o festivales educativos en comunidades de bajos recursos para crear conciencia, así como un libro de cuentos y juegos sobre comida dirigido a niños que presenta recetas familiares tradicionales con ingredientes indígenas andinos. Hemos traducido una selección de estas actividades del libro para que las pruebes en casa.
Receta de crepas de cañahua
Cañahua Es un grano autóctono y altamente nutritivo, considerado un superalimento. Esta receta de crepas de cañahua es rica en proteínas vegetales y animales, y contiene vitaminas E y B.
Número de porciones: 4 (2 crepes por persona)
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 15 minutos
Ingredientes:
2 huevos
1 taza de harina
2 cucharadas de polvo de cañahua
1⁄2 taza de leche
1⁄2 taza de agua
2 cucharadas de aceite
1 pizca de sal
Preparación:
Los niños, con la ayuda de un adulto, pueden romper los huevos en un tazón. Luego, pueden agregar la harina (mejor si se pasa por un colador), el polvo de cañahua y la leche, seguido del agua, el aceite y una pizca de sal. Los niños pueden mezclar todo, colando la mezcla si tiene grumos.
Otro adulto puede calentar una sartén, añadir unas gotas de aceite y verter una porción de la mezcla con una cuchara, moviéndola para que cubra toda la superficie con una capa fina. Si sobra, puede devolverlo al bol. Se cocina muy rápido. Voltéelo después de 2 minutos y luego cocínelo 1 minuto más por el otro lado.
Mientras tanto, los niños pueden elegir el relleno. Algunas opciones incluyen: mermeladas, yogur natural, trozos de fresa, caramelo y rodajas de plátano. Las crepas se pueden armar enrollándolas o doblándolas como pañuelos.
Receta de ceviche de tarwi
El tarwi es una leguminosa rica en proteínas que se cultiva en los Andes. Es rica en vitamina C y fibra.
Número de porciones: 4
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 15 minutos
Ingredientes:
3 tazas de tarwi cocido
1 puñado de cilantro
2 cebollas rojas
de 8 a 10 limones
1 pizca de sal
3 batatas
Opcional: chile verde
Opcional: maíz tostado
Preparación:
Los niños pueden lavar las batatas y ponerlas en una olla con agua fría, mientras un adulto enciende la estufa y las hierve hasta que estén blandas. Todos pueden pelar el tarwi juntos, quitándoles la cáscara blanca. Los adultos pueden cortar los limones y los niños exprimirlos para obtener aproximadamente una taza de jugo. Un adulto debe cortar la cebolla en juliana y el otro puede picar finamente el cilantro.
Luego, los niños deben agregar el tarwi, la cebolla, el cilantro, el jugo de limón y un poco de sal en un tazón, dejándolo reposar durante 10 minutos. Cuando el camote esté cocido, un adulto puede escurrir el agua de cocción, pelarlo y cortarlo en rodajas finas. El ceviche (mezcla de tarwi) debe servirse junto con una rodaja de camote y puede acompañarse con maíz asado y chile verde.
Juego familiar: “Vendemos de todo”
Este juego utiliza el conocimiento del mercado y es divertido para toda la familia.
Coloque varios alimentos al azar en la encimera y pida a cada persona que elija uno. Cada persona tendrá cinco minutos antes de subir al escenario y convencer a los demás miembros de la familia de que compren su producto. Cada persona tiene tres minutos, y si en tres minutos nadie decide comprarlo, es el turno de la siguiente persona. La persona que vende su producto debe ser lo más creativa posible:
- Hable sobre los beneficios del producto.
- Explicar recetas que se pueden realizar con ese producto.
- Inventa una canción pegadiza y baila.
Trabajando juntos en dietas saludables
¿Eres la persona principal que planifica y prepara las comidas en casa o compartes esta responsabilidad con otros? Con el enfoque en las dietas saludables esta semana por el Día Mundial de la Alimentación 2019, esperamos que te tomes un tiempo para reflexionar sobre el lado creativo y cultural de los alimentos que consumes y cómo esto puede aplicarse a tus comidas diarias. Esperamos que estos juegos y recetas te hayan inspirado a planificar comidas saludables y variadas y a cocinarlas en casa, con amigos y familiares.


