Blog: Conectando los puntos: lecciones clave de la campaña
Por Kalevera E. Imungu, asociada del proyecto de la campaña Mujeres@Trabajo para Hivos África Oriental.
Según estimaciones del Banco Mundial, la población femenina que conformaba la fuerza laboral en 2018 era del 38.9 %. Con un estimado de 2.92 millones de mujeres trabajando en el mundo, la necesidad de trabajo decente e igualdad de género en la fuerza laboral debería ser un objetivo clave para todo empleador, ciudadano y gobierno. Hivos, asumiendo su rol en esta tarea, inició la Campaña Mujeres en el Trabajo en 2012 y, con el tiempo, ha logrado conectar los puntos y extraer lecciones y experiencias clave que han dado forma a esta intervención.
Siete años después, la Campaña Mujeres en el Trabajo ha trabajado con socios en África Oriental y Meridional para lograr condiciones laborales dignas para las mujeres en el sector hortícola. Durante este tiempo, el programa ha creado focos de movimiento transformador dentro de las explotaciones hortícolas que ahora lideran colectivamente el cambio y la defensa del trabajo decente para las mujeres, tanto en el marco de la campaña como en otros ámbitos.
Debut de la campaña Mujeres@Trabajo
Al entrar en un espacio donde el debate sobre el trabajo decente apenas abarcaba la perspectiva de género, las socias de Women@Work abrieron nuevos caminos en el ámbito de la promoción de la dignidad laboral. Y como en cualquier campaña que reúne a múltiples actores inmersos en diferentes áreas de intervención, uno de los aspectos clave para liderar el cambio es la sincronicidad. Esta permite combinar esfuerzos para lograr el máximo impacto. Hivos se ha esforzado por involucrar a socias cuyas fortalezas se complementan y por organizar foros de aprendizaje para las distintas socias que implementan el proyecto. Por lo tanto, al incorporar el aprendizaje conjunto en el diseño del programa y, posiblemente, en los planes de trabajo conjuntos, las iniciativas de las socias pueden seguir trabajando en sintonía.
El modo de trabajar de Hivos
Además de trabajar con líderes y promotores, el modelo de Hivos también cree que un cambio duradero depende no solo de que las personas mejoren, sino también de los gobiernos mediante cambios de políticas. Colaborar productivamente con los gobiernos sigue siendo un obstáculo debido a los largos procesos legislativos y la falta de buena voluntad política en los ámbitos de encuentro entre gobiernos y entidades privadas. No es raro encontrar gobiernos africanos que se vean atrapados entre la búsqueda de un equilibrio entre los intereses de los inversores y las demandas de los trabajadores de mejores condiciones laborales.
La participación de las partes interesadas en la creación de un entorno laboral digno no solo se espera de gobiernos e inversores, sino también de las coaliciones locales y las redes de organizaciones. Las coaliciones de productores y los sindicatos desempeñan un papel fundamental en la materialización de la visión del trabajo decente para las mujeres. Estos factores clave han garantizado que las soluciones co-creadas por Hivos y sus socios sean receptivas, mesuradas, eficaces y, en la medida de lo posible, aceptables para todas las partes.
Logros de la campaña
En retrospectiva, se han logrado varios éxitos y enfoques exitosos en el marco del programa que han tenido un éxito notable. La adopción de la política modelo contra el acoso sexual Es un hito clave del programa, que ha permitido que aproximadamente 200 granjas de Kenia, Uganda, Tanzania y Etiopía adopten la política. Otro gran éxito del programa ha sido la capacitación en liderazgo para trabajadoras, que ha generado un aumento notable en su conocimiento de sus derechos y un interés en roles de liderazgo en las granjas y más allá.
Los trabajadores también han podido, gracias a la concienciación de sus derechos, reclamar mejores condiciones laborales, equipos de protección y mejores medidas de salud y seguridad. Esto ha sido especialmente beneficioso para las mujeres embarazadas, a quienes se les pueden asignar temporalmente tareas más ligeras durante este período y según sea necesario posteriormente.
Los logros políticos, como la consecución de hasta seis convenios colectivos en Tanzania y el debate sobre un mejor salario digno en Ruanda, han sido resultado directo de las intervenciones de los socios en el marco de la Campaña Mujeres en el Trabajo. Otras estrategias, como la traducción del material de capacitación a los idiomas locales, han demostrado ser eficaces para garantizar que el mayor número posible de trabajadores acceda a la información de forma fácil de comprender y difundir.
¿Lo que nos espera?
De cara al futuro, la Campaña prevé enfoques aún más colaborativos en sus posibles intervenciones futuras, con énfasis en el aprendizaje conjunto, dentro de sus socios, con otras OSC y con redes regionales e internacionales.
Continuar fortaleciendo las capacidades de los socios en materia de lobby y defensa, la participación de los medios, el uso de las redes sociales y la construcción de movimientos entre los beneficiarios y los propios socios son prioridades que esperamos llevar adelante en el futuro del programa y, en última instancia, asegurar el lugar de trabajo para todas las mujeres.


