“Después de sobrevivir a los horrores de la guerra durante nueve años, todo ese tiempo luchando por la paz, los derechos humanos y la democracia para el pueblo sirio, es esta pandemia la que más me asusta”. Estas son las palabras de Rey Altalli, activista por los derechos de las mujeres sirias y cofundadora y codirectora del Centro para la Sociedad Civil y la Democracia, socio de Hivos.CCSD).
En un Carta a los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y miembros de la Organización Mundial de la Salud, Altalli se une al Secretario General de la ONU, António Guterres, y al Enviado Especial de la ONU, Geir O. Pederson, para pedir un alto el fuego nacional inmediato en Siria y solicita apoyo e intervención para combatir la COVID-19 en Siria. En nombre del CCSD y sus representados sirios, escribe:
La COVID-19 no conoce fronteras ni límites, ni si se tiene una religión, etnia o ideología política específica. Esta emergencia de salud pública universal tendrá un impacto mayor en los más vulnerables, entre ellos muchos sirios que carecen de las estructuras adecuadas para brindarles la atención necesaria.
Durante nueve años hemos sido asolados por la guerra, la hambruna y el trauma. Estamos débiles y desnutridos. En los campos de desplazados y refugiados superpoblados, el distanciamiento social es impracticable. En algunos campos no hay acceso a agua potable para lavarse las manos. Los campos son trampas mortales si este virus contagioso se propaga. Calculamos que este virus podría matar a más personas en un mes en un campo de desplazados que todas las que han muerto en la guerra hasta ahora.
Las principales peticiones del CCSD son:
- Apoyar el llamado a un alto el fuego permanente en Siria.
- Apoyar la contención del COVID-19 en Siria.
- Se necesita, como mínimo, apoyar el acceso humanitario y sanitario a los centros de detención en Siria, o bien liberar a todos los detenidos, incluidos los detenidos políticos y los que violan los derechos humanos.
- Apoyar la igualdad de acceso a los servicios de salud para las personas marginadas, como los desplazados internos y los refugiados.
Solidaridad internacional
Hivos insta a todos a leer la carta de Rajaa. Sabemos que los marginados son quienes más sufren durante cualquier crisis, especialmente en países devastados por la guerra como Siria. Por eso, ahora más que nunca, necesitamos apoyarnos en la solidaridad tanto nacional como internacional. La única solución a largo plazo para esta crisis debe ser una solución global.